Alumna: Zaira Sabine Hernández Flores
Grado y grupo: 6to semestre A
En Marzo del 2020 fue el primer mes de contingencia sanitaria en México por la aparición de la nueva cepa del coronavirus Covid-19, que implicó una mayor demanda de productos sanitarios y médicos y de alimentos y bebidas. Durante este mes también se enfrentó la caída global de los precios del petróleo por los desacuerdos entre Arabia Saudita y Rusia.
La combinación de estos factores dio como resultado una baja modesta en el nivel de precios al consumidor a escala global. En comparación con febrero el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se contrajo 0.05%, de acuerdo con cifras reportadas por el Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).
El INPC se compone de ocho rubros que evalúan el comportamiento de los precios en el país conforme el objeto de gasto:
alimentos, bebidas y tabaco
ropa, calzado y accesorios
vivienda
muebles, aparatos y accesorios domésticos
salud y cuidado personal
transporte
educación y esparcimiento
otros servicios
De estos ocho rubros sólo el de los genéricos relacionados con el transporte presentó una contracción. El efecto del deterioro del precio del petróleo empujó el nivel de precios de este rubro a una caída de 2.98% en sólo un mes.
El resto de los rubros presentaron ligeros aumentos. Los más pronunciados se encontraron en el de alimentos, bebidas y tabaco y en el de salud y cuidado personal, con incrementos en el nivel de precios de 0.74 y 0.42% respectivamente. Estos encarecimientos superiores a otros productos y servicios responden al aumento en su demanda por la contingencia sanitaria. Desde que se anunció el primer caso de Covid-19 en México se han registrado compras de pánico en supermercados y tiendas de autoservicio, así como un desabastecimiento de productos desinfectantes, jabón y alcohol puro o en gel.
Agropecuarios, arroz y frijol, con mayores incrementos
En el rubro de los alimentos, los productos agropecuarios y algunos cereales y legumbres fueron los que presentaron los incrementos de precio más pronunciados. El limón, el chile serrano, el aguacate, la papa, el huevo y el pollo encabezaron los encarecimientos.
Otros productos de la canasta básica cuyo precio no es tan volátil este mes se comercializaron con un precio mayor. El arroz, el azúcar y el frijol se vendieron 2.55, 2.15 y 2.02% más caros en marzo en relación con febrero.
Medicamentos para tos y gripa, los que más encarecieron
Por su parte, en el rubro de los productos relacionados con la salud, el cuidado personal y algunos medicamentos encabezaron la lista con encarecimientos significativamente superiores al resto de productos del INPC.
A escala nacional los medicamentos expectorantes y descongestivos, que funcionan para tratar tos, flemas y congestión nasal se comercializaron 2.28% más caros durante este primer mes de contingencia sanitaria en comparación con lo registrado el mes previo.
Los medicamentos cardiovasculares y antigripales ocuparon el segundo y tercer puesto de la lista de incrementos de precio. Sólo en un mes estos fármacos incrementaron 1.83 y 1.19% su precio. Los servicios de hospitalización general se encarecieron 1.04% en este lapso. Por su parte el jabón se encareció 0.73 por ciento.
¿Dónde se han presentado encarecimientos más pronunciados?
Las entidades más afectadas por el Covid-19 en el país, son la Ciudad de México, el Estado de México, Jalisco, Quintana Roo, Guanajuato, Nuevo León y Baja California. Todas presentan un número de casos confirmados superior a 100 y en la capital el número de casos asciende a 609 hasta el corte del 6 de abril del 2020.
De estas entidades la que presentó mayores encarecimientos inmediatos de los productos básicos para atender la emergencia sanitaria, que son los alimentos y los productos y servicios de salud fueron Baja California y Jalisco.
En Baja California el rubro de los alimentos, las bebidas y el tabaco presentó un incremento en su nivel de precios de 1.15% mientras que los genéricos de salud y cuidado personal se encarecieron 1.07% sólo de febrero a marzo.
Por su parte en Jalisco, el encarecimiento más pronunciado se presentó en el rubro de salud y cuidado personal cuyos genéricos se comercializaron en promedio 1.07% más caros que el mes previo y los alimentos, bebidas y tabaco 0.59 por ciento.
Por último, conviene traer a colación la prohibición de explotar el miedo para la promoción y publicidad de productos o servicios. En efecto, el Código Internacional de Prácticas Publicitarias de la Cámara Internacional de Comercio establece que el mensaje comercial no debe, sin razón justificada, aprovecharse del miedo o explotar el infortunio ni el sufrimiento. En el mismo sentido se pronuncia el Código de Conducta Publicitaria de Autocontrol. Conviene reflexionar, por tanto, sobre si las comunicaciones comerciales realizadas en el marco de la expansión del COVID-19, cualquiera que fuera su forma, contravendrían estos principios en la medida en que se vinculen al virus que, sin lugar a duda, tiene en vilo al mundo entero.
El verdadero impacto de la pandemia en los mercados de productos básicos dependerá de su gravedad, su duración y la forma en que los países y la comunidad mundial decidan responder a ella. La pandemia puede dar lugar a cambios permanentes en la oferta y la demanda de esos productos y, en especial, en las cadenas de suministro que los trasladan desde los productores hasta los consumidores de todo el mundo.